La cocina de Dani García aterriza en Manhattan

La cocina de Dani García aterriza en Manhattan

Dani García ha llegado a Nueva York. Y viene para quedarse. Su innovador y, a la vez, tradicional concepto culinario pretende conquistar la Gran Manzana. Y, por ahora, no va mal encaminado con Manzanilla NYC (345 Park Avenue). Sus dos estrellas Michelín le avalan, pero a la vez han generado una gran expectación que suponen una importante responsabilidad. A este cocinero malagueño se le ha quedado pequeño el mundo y lo mismo un día está en Hong Kong, que al siguiente en Abu-Dhabi, que otra mañana se despierta y no sabe ni en qué ciudad ha amanecido.

2013_01_15__11_01_16__8724A los dieciocho años entró en la Escuela de Hostelería de Málaga “La Cónsula”. Durante los tres primeros años aprendió la base de la gastronomía nacional. Su idea de la cocina cambió cuando en 1996 entró como aprendiz en el restaurante del cocinero vasco Martín Berasategui. Tras esta etapa, pasó a formar parte de la cocina en varios restaurantes malagueños.

En 1998 inauguró su primer restaurante, “El tragabuches”, en Ronda. En 2005 abrió en Marbella el restaurante “Calima”, consiguiendo en 2007 su primera estrella Michelín y la segunda en 2011.

Dando muestras de un innato carácter emprendor, en 2010 creó una exitosa línea de restaurantes franquiciados denominados Lamoraga.

Poco tiempo después surgió el proyecto de Manzanilla NYC, una Spanish Brasserie que abrió a comienzos de febrero de 2013 y que está teniendo un notable éxito entre la crítica y entre los clientes.

La cocina de Dani García es una cocina innovadora cimentada en los contrastes, pero que a su vez rescata los sabores tradicionales de la cocina del Sur de España. Durante una exhibición, el cocinero malagueño impresionó a unos expertos en gastronomía británicos en una velada en la que mostró unas recetas vanguardistas, una tapa de helado de aceite de oliva virgen y unas palomitas de tomate y aceite, elaboradas con líquido de nitrógeno a una temperatura de 196 grados bajo cero.